Había una vez , en un lejano pueblo lleno de rosas sin sentido , jardineros con un jardín para cada uno.
El protagonista de este cuento era un jardinero enamorado , cuyo amor era el de una rosa , pero no una cualquiera , una rosa de un color especial , tan claro como el cielo.
Este jardinero con muchas rosas en su jardín , estaba locamente enamorado de esa rosa.
Pasado el tiempo , el jardinero dejó de cuidarla tanto como anteriormente, no porque quiso , se iba descuidando poco a poco mientras que a la rosa sin quererlo y sin saberlo , se iba marchitando poco a poco...
Le salian espinas, ya no era aquel color tan especial como el de antes, era un azul oscuro , tanto como el de la propia noche.
El jardinero preocupado , fue a preguntar a los jardineros ancianos mas sabios del lugar, le dijeron que una rosa como esa no se conseguia en muchos sitios, y habia que tener cuidados especiales para mantener la viva, dicho esto , el jardinero no sabia que hacer , volvio al jardín y vio que la rosa ya no estaba , o almenos lo que quedaba de ella era un simple pétalo que el jardinero conservó en su corazón.
Ya sin saber que hacer se tiró al suelo para observarla nuevamente , se acercaba lentamente cuando vio el crecer de otra rosa muy pequeña, tan bonita como aquella , el jardinero tan contento como pudo de aprendio de su error , y comenzó a cuidar y a mimar a esa pequeña rosa tanto o incluso mas que a la anterior.
Esta es la historia hecha por esa pequeña rosa, gracias a ese jardinero enamorado que dejo que creciera tan bien como a la otra...

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